Recuperarse de una trombosis venosa cerebral

By marzo 9, 2018 Blog, Vivir con ACV

Cuando se forma un trombo (coágulo de sangre) en las venas cerebrales y en los senos durales, se bloquea la circulación sanguínea y se produce daño celular. Esta enfermedad recibe el nombre de trombosis venosa cerebral (TVC), aunque también se le conoce con otros nombres como trombosis del seno venoso cerebral (TSVC) o trombosis senovenosa cerebral (TSVC). La continua presión que ejerce el coágulo de sangre produce hinchazón, lo que da lugar a dolores de cabeza muy intensos. Esta presión puede hacer que en última instancia se rompan los vasos sanguíneos cerebrales y se origine una hemorragia cerebral. Se trata de una alteración complicada, pues la acumulación de sangre dentro del tejido cerebral puede destruir las neuronas.

La trombosis venosa cerebral es una clase infrecuente de accidente cerebrovascular, dándose sobre todo en adultos jóvenes y niños. Según las publicaciones médicas, se estima que la frecuencia de la enfermedad es de 3-4 casos por cada millón de habitantes y de 7 casos por cada millón de niños. Hace cincuenta años, los informes de la trombosis venosa cerebral se basaban en los resultados de las autopsias y se consideraba una enfermedad mortal. En la actualidad, las tasas de mortalidad han disminuido debido a la introducción de las técnicas de neuroimagen y se han llevado a cabo diferentes estudios con el fin de determinar el pronóstico de esta enfermedad.

En Méjico, unos investigadores realizaron el estudio RENEMEVASC y descubrieron que el 63 % de los pacientes consiguió independencia funcional en el momento de alta hospitalaria, mientras que el 34 % de los pacientes todavía se mantuvo dependiente. También encontraron algunas mejoras después de un mes, pues el  72,9 % de los pacientes consiguió independencia funcional, frente al 23,7 % que permaneció dependiente. Asimismo, los datos demuestran que la recidiva fue especialmente alta para los pacientes con factores de riesgo protrombóticos o para los que habían padecido trombosis venosa profunda en las extremidades inferiores. El estudio internacional de trombosis venosa cerebral (ISCVT, por sus siglas en inglés) llevó a cabo el mayor estudio de observación prospectivo, el cual analizó el pronóstico a largo plazo de 624 pacientes con trombosis venosa cerebral en varios países. Tras 16 meses, el 57,1 % de los pacientes no presentó signos ni síntomas, el 22 % manifestó secuelas leves, el 7,5 % mostró deterioros leves, el 2,9 % deterioros moderados, el 2,2 % quedó seriamente discapacitado y el 8,3 % falleció.

Resultados del estudio RENEMEVASC

En el momento de alta hospitalaria Después de 1 mes
El 63 % consiguió independencia funcional El 72,9 % consiguió independencia funcional
El 34 % se mantuvo dependiente El 23,7 % se mantuvo dependiente

El Sistema de Salud de la Universidad de Michigan (UMHS) describe que aproximadamente en el 80 % de los pacientes los coágulos se disuelven parcial o totalmente. No obstante, los pacientes pueden sufrir dolores de cabeza y convulsiones durante un tiempo. Según un informe realizado por la Asociación Estadounidense del Corazón (American Heart Association) y la Asociación Estadounidense del Accidente Cerebrovascular (American Stroke Association) para los profesionales sanitarios, el 23 % de los pacientes presenta deterioro neurológico. Este deterioro consiste en depresión de la conciencia, alteración del estado mental, convulsiones, empeoramiento de la deficiencia focal o una nueva, dolores de cabeza más intensos o pérdida de visión. En la fase aguda de la enfermedad, la muerte se produce en aproximadamente entre el 3 % y el 15 % de los pacientes. Tras la fase aguda, las defunciones se asocian principalmente con las enfermedades subyacentes.

Los pacientes con trombosis venosa cerebral deben comenzar el tratamiento en un hospital inmediatamente. Este tratamiento puede consistir en:

  • Aporte de líquidos
  • Antibióticos (en caso de una infección)
  • Anticoagulantes para prevenir la coagulación sanguínea. Estos medicamentos se administran normalmente en inyección (heparina) como un primer tratamiento y a continuación se toman de forma oral (warfarina). La Asociación Estadounidense del Accidente Cerebrovascular (American Stroke Association) publicó en 2011 un informe para los profesionales sanitarios en el que se detallaban las pautas específicas de tratamiento. Este informe indica que la duración del tratamiento con anticoagulantes depende de si el paciente tiene trastornos de coagulación, otros factores de riesgo o si el ictus fue de causa desconocida.
  • Tratamiento trombolítico
  • Medicamento anticonvulsivo, con el objetivo de controlar posibles convulsiones
  • Monitoreo de la presión intracraneal
  • Intervención quirúrgica
  • Revisión de la actividad cerebral
  • Control de la agudeza visual

La recuperación de una trombosis venosa cerebral dependerá básicamente del modo en el que el accidente cerebrovascular afectó a su cerebro. No obstante, los siguientes consejos pueden ayudarle a mejorar la enfermedad:

  • Intente evitar algunos tipos de medicamentos, como los anticonceptivos orales (la píldora), pues pueden aumentar el riesgo de sufrir coágulos sanguíneos.
  • Evite recidivas de trombosis venosa cerebral con el uso de anticoagulantes a largo plazo.
  • Mantenga una dieta saludable y realice ejercicio.
  • Haga rehabilitación especial o fisioterapia, en los casos de pérdida del movimiento o del lenguaje.
Averigüe si NeuroAiD es adecuado para usted ACV preguntas

NeuroAiD™ es una marca registrada de Moleac. MLC601 (NeuroAiD™) y MLC901 (NeuroAiD™ II / NurAiD™ II) son dos fórmulas farmacologicamente equivalentes y se designaran como « NeuroAiD » en esta página, excepto en caso de una mención específica.