Reconocer la trombosis venosa cerebral

By marzo 9, 2018 Blog, Sobre ACV

La trombosis venosa cerebral (TVC) es una forma infrecuente de accidente cerebrovascular. Se produce cuando se forma un coágulo de sangre en las venas cerebrales (las venas pequeñas del encéfalo que recogen la sangre) y en los senos durales (las venas grandes que drenan la sangre del encéfalo a partir de las venas cerebrales). El coágulo de sangre  obstruye la circulación sanguínea, lo que ocasiona inflamación y daño del tejido cerebral. Este coágulo de sangre se produce por infecciones (del oído, la boca, la cara o el cuello), trastornos de coagulación, tratamiento con anticonceptivos orales o algunos fármacos (como el tamoxifeno o la quimioterapia antineoplásica). También puede ocurrir durante la gestación y el puerperio (o periodo tras el parto). Sin embargo, en ocasiones se desconoce la causa subyacente.

La trombosis venosa cerebral también se conoce como:

  • Trombosis de las venas cerebrales
  • Trombosis de las venas cerebrales y de los senos venosos
  • Trombosis del seno venoso cerebral (TSVC)
  • Trombosis senovenosa cerebral (TSVC)
  • Trombosis de los senos y las venas cerebrales
  • Trombosis de venas cerebrales y de los senos durales
  • Trombosis venosa cerebral cortical

 

Según un informe científico de la Asociación Estadounidense del Corazón (American Heart Association) y la Asociación Estadounidense del Accidente Cerebrovascular (American Stroke Association), la trombosis venosa cerebral afecta principalmente a adultos jóvenes y niños, y representa solamente entre el 0,5 y el 1 % de todos los accidentes cerebrovasculares. No obstante, todavía supone una importante causa de muerte y discapacidad, y en la mayoría de los casos una detección precoz mejora el desenlace de la enfermedad.

La organización estadounidense Johns Hopkins Medicine declara que la trombosis venosa cerebral afecta cada año a alrededor de 5 casos por 1 millón de habitantes. Es ligeramente más frecuente en mujeres, especialmente entre los 20 y los 35 años, pues a esta edad es común que utilicen anticonceptivos orales, se queden embarazadas o se encuentren en el puerperio (periodo después del parto). Los recién nacidos tienen mayor riesgo de sufrir este tipo de accidente cerebrovascular durante su primer mes de vida. En general, aproximadamente 3 de cada 300.000 personas menores de 18 años padecerán un accidente cerebrovascular.

A pesar de que se trata de una enfermedad rara, es potencialmente mortífera. Por tanto, es importante saber cómo identificar los signos y síntomas, con el fin de aumentar sus posibilidades de recuperarse pronto. Los síntomas de la trombosis venosa cerebral son variables y dependen de su localización, del tiempo desde que comenzó el accidente cerebrovascular y de otras complicaciones relacionadas, como la acumulación de sangre dentro del cerebro (hemorragia cerebral) o el aumento de la presión en el interior del cráneo (hipertensión intracraneal). No obstante, el síntoma más común es un dolor de cabeza intenso: normalmente los pacientes lo describen como el peor dolor de cabeza que han tenido en su vida, normalmente explican que es difuso y a menudo progresa en intensidad conforme pasan los días o semanas. Puede aparecer de repente, en unas horas o días y puede ser el único síntoma, lo que dificulta considerablemente su diagnóstico.

Normalmente otros síntomas son:

  • Confusión
  • Visión borrosa
  • Náuseas
  • Vómitos

Los signos y síntomas de la trombosis venosa cerebral pueden variar dependiendo de la localización del coágulo. Los casos graves de trombosis venosa cerebral también se asocian a los signos y síntomas de un accidente cerebrovascular como:

  • Dificultad para hablar o entender el lenguaje
  • Parálisis, entumecimiento y/o debilidad, especialmente en un lado del cuerpo
  • Desmayo o pérdida del conocimiento
  • Problemas de movilidad
  • Disminución del estado de alerta
  • Acúfeno pulsátil (zumbido de oídos)
  • Sordera parcial unilateral
  • Retraso en el crecimiento de los niños
  • Alteración del conocimiento
  • Convulsiones
  • Inflamación del cuero cabelludo y distensión de las venas del cuero cabelludo
  • Pérdida de la visión

Un coágulo sanguíneo extenso puede en última instancia conducir al coma y a la muerte. Antiguamente, la mayoría de pacientes con trombosis venosa cerebral no sobrevivían, por lo que se consideraba una enfermedad grave. Sin embargo, las investigaciones recientes han demostrado que la tasa de mortalidad de esta enfermedad ha disminuido con el tiempo, probablemente debido a los cambios en los factores de riesgo y a la mejoría en el diagnóstico y en el tratamiento. Por suerte, actualmente en la mayoría de los casos los pacientes con esta enfermedad muestran un buen desenlace. Aunque los pacientes todavía pueden tener algunos dolores de cabeza y convulsiones durante un periodo de tiempo, casi el 80 % se recupera por completo (datos obtenidos del Sistema de Salud de la Universidad de Michigan (UMHS).

La gran diversidad de signos y síntomas supone una tarea difícil para los médicos y los pacientes, de modo que deberá prestar especial atención si reconoce alguno de ellos. De ser así, llame inmediatamente al número de teléfono de emergencias pues un tratamiento precoz podría mejorar su curación.

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