10 formas de prevenir una embolia cerebral

By diciembre 22, 2017marzo 9th, 2018Blog, Prevencion ACV

Un accidente cerebrovascular isquémico se produce cuando se bloquea una arteria del cerebro. También se denomina accidente cerebral isquémico, ataque isquémico, ictus isquémico o infarto cerebral isquémico. Esta situación reduce el aporte de oxígeno y nutrientes al cerebro lo que produce daño tisular. Los accidentes cerebrovasculares isquémicos se dividen en dos clases: trombóticos y embólicos (también conocido como embolia cerebral). Según la literatura médica, la embolia cerebral supone aproximadamente el 20 % de los accidentes cerebrovasculares isquémicos. En una embolia cerebral, la circulación sanguínea queda interrumpida porque un émbolo (coágulo de sangre, sustancias grasas o burbujas de aire) es transportado a través del torrente sanguíneo desde una parte del organismo a una arteria cerebral.

La embolia cerebral es una enfermedad grave y potencialmente mortal. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que el accidente cerebrovascular es la mayor causa de discapacidad y la segunda principal causa de defunción en el mundo. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), solo en este país fallecen 140.000 personas cada año debido a un ictus; este dato supone 1 de cada 20 defunciones.

Desafortunadamente, se trata de una enfermedad muy corriente de modo que es fundamental conocer las mejores formas de prevención. Por ello, a continuación presentamos 10 consejos para reducir la probabilidad de que usted sufra una embolia cerebral. Constan de 5 cambios en el estilo de vida y 5 enfermedades que requieren tratamiento.

Consejos del estilo de vida

1- Siga una dieta saludable

El colesterol y la presión arterial altos aumentan el riesgo de padecer un accidente cerebrovascular. Por tanto, si quiere evitar sufrir una embolia cerebral debe comer una dieta saludable. Asegúrese de que sus comidas constan principalmente de fibra, frutas y verduras, también de que reduce las cantidades de grasas saturadas, grasas trans y colesterol. Asimismo, limite la sal que ingiere, pues el exceso de sodio incrementará su presión arterial.

2- Mantenga un peso saludable

Tener sobrepeso también aumenta la probabilidad de tener una embolia cerebral, de modo que calcule su índice de masa corporal (IMC) y asegúrese de que se encuentra dentro del intervalo saludable según su peso y talla.

3- Haga ejercicio

Hacer ejercicio también es una buena recomendación para prevenir una embolia cerebral, pues ayuda a mantener un peso saludable, así como a reducir el colesterol y los niveles de presión arterial. A la mayoría de las personas se les recomienda realizar 2 horas y 30 minutos a la semana de actividad física aeróbica moderada, como caminar rápido.

4- No fume

Fumar estrecha las arterias e incrementa de forma significativa la probabilidad de tener una embolia cerebral.

5- Limite la ingesta de alcohol

El consumo excesivo de alcohol supone otro riesgo pues puede elevar la presión arterial. El alcohol también puede inducir fibrilación auricular y ocasionar un aumento de peso; factores que a su vez pueden dar lugar a una embolia cerebral. Por tanto, evite beber demasiado alcohol. El consumo moderado para los hombres implica como máximo dos bebidas alcohólicas al día y para las mujeres como máximo una.

Tratamiento de enfermedades

Algunas enfermedades aumentan el riesgo de sufrir una embolia cerebral. Si le han diagnosticado uno de los siguientes problemas de salud, debe tomar sus medicamentos habituales y seguir las indicaciones de su médico. Es muy importante mantener la enfermedad bajo control para evitar un accidente cerebrovascular en el futuro.

1- Colesterol alto

Analice su nivel de colesterol al menos una vez cada 5 años. Los pacientes con colesterol alto necesitan medicamentos y cambios en el estilo de vida para disminuir el riesgo de padecer una embolia cerebral.

2- Presión arterial alta

Compruebe sus niveles de presión arterial con periodicidad ya que la gente con presión arterial alta (hipertensión) normalmente no presenta ningún síntoma, pero tienen más probabilidad de sufrir una embolia cerebral. Los cambios en la dieta y los medicamentos pueden restablecer la presión arterial a unos niveles saludables.

3- Diabetes

Si padece diabetes de tipo 1 o diabetes de tipo 2, puede reducir el riesgo de sufrir una embolia cerebral controlando con regularidad su glucemia (nivel de glucosa en la sangre), tomando sus medicamentos, realizando ejercicio y comiendo de forma saludable.

4- Cardiopatías

Tratar las cardiopatías, como la fibrilación auricular, puede ayudar a prevenir una embolia cerebral, de modo que asegúrese de tomar sus medicamentos o someterse a una intervención quirúrgica si se la recomiendan.

5- Accidente isquémico transitorio (AIT)

Si ha tenido previamente un accidente isquémico transitorio (AIT), debe consultar con su médico cómo puede prevenir un accidente cerebrovascular en el futuro. Es posible que el médico le recete medicamentos, le recomiende una intervención quirúrgica o le sugiera un cambio del estilo de vida, con el fin de reducir el riesgo de padecer otro ictus.

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